Cuando Goliat Cae

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Cuando Goliat Cae

¿Qué es lo que haces cuando Goliat cae? Las derrotas y las victorias son parte constante de nuestras vidas. A todos nosotros definitivamente nos gustan mucho más las victorias que las derrotas. Pero hay una pregunta sobre la cual he pensado mucho al pasar de los años.

¿Podría una victoria, transformarse en una derrota?

Es decir, ¿es posible tomar una victoria en nuestras vidas y accidentalmente sufrir una derrota a causa de ella? Este es el tema que me gustaría abordar en esta publicación a la que he llamado “Cuando Goliat Cae”.

¿Alguna vez has escuchado la frase: arrebatando la victoria de las fauces de la derrota? Bien, lo opuesto puede ser verdad también. ¡Puedes arrebatar la derrota de las fauces de la victoria!

En el libro de 1 Samuel, hay una historia sobre un gigante llamado Goliat, quien representaba al ejercito filisteo. Los filisteos causaban todo tipo de problemas a los israelitas. Existía una tradición, la de presentar al mejor guerrero de cada país para decidir quién sería el ganador.

Los filisteos presentaron a Goliat. Los Israelitas no tenían a quien presentar. En medio de este vacío, apareció David, un joven que no se comparaba en fuerza o tamaño a Goliat. Los pronósticos estaban completamente en contra de David y de los Israelitas.

David, después de escuchar las palabras en contra suya, declaro en 1 Samuel 14:45-47,

Pero David le respondió:

«Tú vienes contra mí armado de espada, lanza y jabalina; pero yo vengo contra ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. 46 Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos. Te voy a vencer, y te voy a cortar la cabeza, y los cadáveres de tus compatriotas se los voy a dar a las aves de rapiña y a los animales salvajes. Así en todos los pueblos se sabrá que hay Dios en Israel. 47 Toda esta gente va a saber que el Señor no necesita de espadas ni de lanzas para salvarlos. La victoria es del Señor, y él va a ponerlos a ustedes en nuestras manos.»

David tenía una ventaja que Goliat no tenía… la presencia de un gran Dios que pelearía en su favor. Ahora, estoy seguro que muchos de ustedes saben el final de la historia. Ambos se enfrentan entre sí y David lanza una piedra, derribando a Goliat. Después de eso, David mató a Goliat.

¡Que victoria tan increíble! David acababa de vencer al enemigo de manera convincente. Si yo fuera David, estaría extremadamente satisfecho con esta increíble actuación. Lo hubiera celebrado en grande.

Esto es similar a lo que muchos de nosotros hacemos cuando experimentamos una victoria increíble. Tendemos a sentirnos satisfechos y celebramos. Ahora bien, no hay nada de malo con el sentimiento de satisfacción que viene con la victoria; tampoco hay nada malo con celebrar nuestros triunfos.

Pero, como mencioné antes, las victorias pueden convertirse en derrotas.

Cuando le permitimos a la satisfacción de nuestra victoria conducirnos a la comodidad, perdemos “inercia”, perdiendo de este modo los beneficios de nuestra victoria.

Muchos de nosotros, cuando vemos caer a nuestro Goliat, elegimos detenernos y simplemente “admirar la panorámica”.

Ahora, sabemos que David y los israelitas disfrutaron su victoria inmediatamente después de haber matado a Goliat. Pero también hicieron algo más. El texto continúa diciendo:

Y cuando el ejército de los filisteos vio que su gran guerrero estaba muerto, se dio a la fuga.52 Pero los del ejército israelita y los de Judá lanzaron fuertes alaridos y se fueron por todo el valle, en persecución de los filisteos, y los siguieron hasta las puertas de Ecrón. Por todo el camino que va a Sagarayin, Gat y Ecrón, los filisteos quedaron tendidos y heridos de muerte. 53 Después de perseguir a los filisteos, los israelitas volvieron y saquearon su campamento.

 El ejército israelita decidió que la mejor manera de celebrar una victoria pasada era buscando la siguiente oportunidad para vencer. Esto lo hicieron al perseguir al ejercito filisteo y saquear su campamento.

Una de las maneras más fáciles de perder los beneficios de una victoria es simplemente relajarte en ese éxito. La mejor manera de experimentar los beneficios de una victoria es aprovechándolos para la siguiente victoria delante de ti.

¿Qué es lo que haces cuando tu Goliat cae?

¿Qué historia vas a escribir?

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